
Poco tiempo después de instaurarse la Segunda República, (el 14 de Abril de 1931), sale la primera emisión de sellos que es eventual, pues es aprovechada la última emisión de Alfonso XIII, con sobre-estampación de “República Española”.Más tarde vendrá la definitiva, a base de personalidades y que se inicia en 1931.

Hay varias series conmemorativas, sobresaliendo la del III Centenario de la muerte de Lope de Vega y la del XL Aniversario de la Asociación de la Prensa. En 1936 se celebra en los grandes almacenes Madrid-Paris una exposición filatélica que tiene sus propios sellos.









Durante el reinado de Alfonso XIII, aparte de las mencionadas, se hicieron tres series generales, la de 1909/22 llamada “del medallón” , ya que la efigie va enmarcada en el Tiosón de Oro, la de 1922/30 y la de 1930/31. Con los valores de la primera, se confecciona la única serie para el correo aéreo hasta ese momento, la de 1920.
También merecen especial mención las series conmemorativas como “Cruz Roja” (1926), “Pro Catacumbas” (1928), Exposiciones de Sevilla y Barcelona (1929), “Congreso Internacional de Ferrocarriles” (1930) “Descubrimiento de America” (1930) y “Pro Unión Iberoamericana (1930) 


En 1888 Aparecen los primeros sellos con la efigie de Alfonso XIII, una serie del rey niño denominada ” el pelón” ,este dibujo también sirve para acuñar las primeras monedas del monarca. Siguen saliendo sellos de impuesto de guerra, y hay uno de 1898 que sirve nuevamente para hacer monedas de Alfonso XIII.
De 1905 data la primera emisión conmemorativa dedicada al III centenario de la publicación de la primera edición del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. En ella aparece por primera vez la efigie de una persona que no es rey, la de Don Miguel de Cervantes.
Al restaurarse la dinastía Borbón, llega Alfonso XII. A lo largo del periodo, se emiten cinco series generales, y otras que llevan el titulo de “impuesto de guerra”, nombre que hace referencia tanto a la guerra carlista como a la de las colonias.
Lo que si es cierto, es que este periodo tiene unos sellos realmente feos, salvo excepción de la emisión de 1876, primera serie confeccionada en calcografía (grabado en acero).



