Al restaurarse la dinastía Borbón, llega Alfonso XII. A lo largo del periodo, se emiten cinco series generales, y otras que llevan el titulo de “impuesto de guerra”, nombre que hace referencia tanto a la guerra carlista como a la de las colonias.

Lo que si es cierto, es que este periodo tiene unos sellos realmente feos, salvo excepción de la emisión de 1876, primera serie confeccionada en calcografía (grabado en acero).









El rey se marcha y llega la Primera República. En el mes de Julio de 1873 sale la primera serie, en la que figura el dibujo de la alegoría de la República.
Por aquel entonces se libraba la última Guerra Carlista, y don Carlos VII tiene también sus sellos correspondientes, unos se hicieron para uso de las Vascongadas y Navarra, otros para Cataluña y uno para Valencia. Este capitulo del sello español resulta fascinante para los especialistas.



